No soy rubia , ni tengo un derrier grande duro y redondo,
tampoco soy tan alta como quieres, ni tengo el abdomen tan plano como te gusta,
mucho menos salgo todos los sábados ni uso jeans pegaditos ni escotes pronunciados.
En conclusión, no soy la mamacita que esperabas, ni tú eres el chico que yo pensaba.
La vida es así con grandes decepciones y así somos nosotros fáciles
de decepcionar porque siempre nos gusta esperar solamente lo bueno , somos
desconfiados porque en algún momento alguien nos pidió confianza y nunca nos
trato con sinceridad; él ser humano es un manojo de temores y un adicto al
control. En algún momento era previsto que alguno ya no iba a aguantar. Alguien
tenía que decir hasta aquí no mas porque no me convienes y no eres lo que creí;
hubiese sido mejor decirlo antes y evitarnos peores momentos, pero supongo que
el momento era hoy.
No quise seguir esta guerra de estar contigo, callando por
no pelar, siendo paciente para no explotar con tus palabras, confundiste mi
confianza con la falta de respeto que te parecía normal , hablabas sin pensar
en que puedo pensar yo, te escondías ante ellos para no mostrarme contigo y yo confundía
la línea de mi liberalismo y mi seguridad en el trayecto de estar a tu lado.
Los momentos mas bonitos sinceramente fueron únicos, mágicos,
especiales y si quisiste hacerme sentir una princesa a tu lado , lo conseguiste
pero solo en aquellos instantes donde no había nadie más que nosotros y donde podías
mirarme a los ojos sin dudar , en esas ocasiones donde te gustaba mi miraba ,
mis labio0s , mi sarcasmo , mis bromas , mis golpes , mi forma horrenda de
cantar y mis ocurrencias ; gracias por hacerme parte de aquellas situaciones ,
pero no solo de acciones bonitas se construye un “nosotros”, sino también de respeto
y consideración , palabras que tienen diferente intensidad en nuestra mente y
por eso tu añades que ya no estas dispuesto a hacer más porque te crea, ni
demostrarme tu cariño . Tengo que reconocer , que tampoco fui la mejor chica para ti , mi inestabilidad
emocional al principio te desequilibraba y me aguantabas , mi falta de tiempo
la entendías y la aceptabas , mi falta de amor la soportabas pero no me culpes
porque no puedo decirte te quiero sin sentirlo , tuve muchos errores pero nunca
te hice dudar que eras especial para mi y que te aceptaba como eras ; entiendo
estas situaciones y quizás yo en tu lugar te hubiese dejado pero ahora me voy
porque no estoy dispuesta a soportar menosprecios indirectos, comparaciones y
gritos desaforados por tu enojo.
A buena hora te dije chau y a mejor hora no insististe más ,
es buen tiempo para que cada quien vea que le conviene más , dónde estas mejor
y con quién se siente a gusto. No somos una buena combinación, tú por tus
comentarios tóxicos sobre mi y por tus acciones nocturnas y yo por mi falta de
cuerpo y mi ausencia en la vida nocturna de Lima. Ya en algún momento nos podremos
decir “hola qué tal” y sin rencores darnos un beso en la mejilla y poder seguir
haciendo nuestra historia en la vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario