domingo, 31 de julio de 2011

Mr. Charly




Corría el otoño del 2007 cuando Mr. Charly me enamoró, no podría describirlo como él mas bello pues era un peruano normal y no estaba sacado de ninguna revista, alrededor del 1.70 cabello negro y piel muy blanca , ojos pequeños-Yo no sabía que Mr. Charly cómo lo llamo ahora me haría llegar a lugares emocionalmente escondidos de mi ser , de mi cuerpo , de mi alma- hay mi Charly aun cuando pienso en ti , recuerdo aquél café de Benavides y el cabello largo que portabas el cual solo me gustaba en ti.
Al Mr. Lo conocí en Benavides, cuando en unos de esos días malhumorados me empujó al caminar rápido y lo gramputié sin saber que luego le diría te quiero mi Charly, bueno no sé disculpó ni volteó a ver si estaba bien era un torpe , prepotente, seguí mi camino limpiándome como pude pero ya la hora se me pasó, media hora de retraso y me desganó por ir a clases , pero para calmar mi frió entré al café más cercano y me pedí un express con unos alfajores, no habría pasado ni 20 minutos cuando el señor que me pone entró y me miró , me sonrió y se sentó en mi mesa. Ahí nos conocimos y me dio las disculpas del caso. Seré sincera , de su vida no sé mucho y de sus amores menos , solo tengo claro que a ese proceso de hombre no lo dejaría ahora me llena completamente , es maduro y mucho más que yo es lo que necesito y aunque sea una nena para él , sé que no estuviera ahora durmiendo a mi lado más de una semana , si esta nena no significase mucho para él no la recogería todos los días de clases, ni le regalaría flores , no le escribiría cartas , ni preferiría quedarse a mirar la saga de scary movi un sábado por la noche cuando tiene una fiesta , tampoco me escribiría cartas a mano con olor a él y mucho menos dejaría que lo manche de helado , de chocolate , de comida la cara . Con todo lo que hace por mí, se me hace menos difícil dudar que algún día me deje, que algún día me olvide y me deseche como a los papeles de su escritorio y si algún día lo hace ojalá sea por una mujer más equilibrada, normal, sensata y madura que yo, porque si esta con esta loca ácida aguanta no es por nada. Charly , es el hombre que amo. 

Un parque de mentiras


Caminaba entre la 27 y la 26 de Salaverry-todo era tráfico, frío y un grifo- buscando un teléfono público inexistente a mis ojos, crucé la calle y al ponerse el semáforo en rojo ya es conocido y seguido, que grupos de muchachos hippies demuestren su arte callejero por un poco de dinero.
Caminé rápido porque faltaban 5 segundos para cambiar el color y me acerqué a un chico no tan alto, cabello largo ondulado, malabarista.
-Hola, disculpa. ¿Sabes dónde hay un teléfono público por aquí?  
Me tocó el hombro, me sonrió y sus ojos verdes almendrados brillaban en los míos mientras yo sonreía y sin negar que fuera la mirada más sincera y dulce de un extraño que recibí hasta estos días de vida.
-Mira, llegas a la esquina, al cruzar hay una tienda de rejas negras y ahí hay un teléfono.
-Hay gracias
Me sonrió, le sonreí y pude quedarme parada con alguna otra pregunta pero no, avancé.
 Pensaba en mis adentros: Que lindo, chico que arriesgada es su vida, tan poco necesita para vivir y me regala sonrisas. Llamé a Isabela, no sabía dónde recogerla.
-Espérame ahí, en el grifo.
-Ya, apúrate
Regresé por el mismo camino, mi boca tartamudeaba y el frío era espantoso mas el viento despeinaba mi cabello-lo maltrataba, lo esponjaba-prendí un cigarro y seguí avanzando.
-Yo te dije dónde era el teléfono, ¿me regalas un pucho?
-¿Me lo estas cobrando? Jajá, toma
-¿me dices la hora?
-Cinco y quince, señorita
-Gracias.
Seguí avanzando nerviosa, hace tanto no coqueteaba con un hombre que me gustara tanto que me hiciera perder el control de la situación.
-Le hago algún malabar y me dice su nombre.
-Qué lindo, soy Fiorenza y tú
-Yo soy lo que quiera que sea, pero me puede llamar Gabriel así como el ángel pero más lindo.
-Que humilde jajá
-Solo para impactarla
Me puse roja, muy roja y comenzó a hacer su truco
-Qué bonito, gracias. Me tengo que ir
Caminé menos de diez pasos, mi amiga cruzaba la pista y me hacía una señal con la mano-la esperé en la esquina con Gabriel. Se demoraba en cruzar y sin vergüenza volteé a mirarlo.
-¿No tienes frío?
-No, esto me hace entrar en calor ¿Dónde vives?
-San Borja ¿y tú?
-En el mundo, dónde sea feliz
-Eres un loco
-Eres una…
-Una qué
-No sé, no juzgo sin fundamento.
Mi amiga llegó y me abrazó, los presenté y me dijo:
-De dónde se conocen
ÉL: De la calle
ELLA: Jajá, ya dímelo fio
-Enserio, recién lo conozco
ELLA: Vamos a caminar, ¿Quieres venir Gabriel?
ÉL: Ya
Se acercó a sus amigos, les entregó unas cosas y les dijo “Espérenme un par de horas”
Avanzamos la calle, estaba nerviosa mucho más que antes porque su forma de mirar me detenía el mundo y sus respuestas me cuestionaban mi vida, Isabela y él no dejaban de hablar-se entendían bien y eso que ella es muy callada con extraños, pero con Gabriel no, era un buen presagio-Yo quería decir algo pero no sabía que, mucho tiempo de mi silencio era inusual. Llegamos a un parque, donde sentía más frio y el celular de Isabela suena
ELLA: Chicos, ahora vuelvo mi hermana está afuera de mi pre esperándome, no me demoro
ÉL: Ya, ve
YO: No te demores
ÉL: No te comeré
Me senté junto a él, en la misma banca para presumir que no era nervios lo que tenía, nos miramos y ya no podía, no era mi primer amor ni el primero que me gustaba pero Gabriel era inexplicable transmitía algo distinto y lo peor era lindo muy lindo, no tanto como William Levi pero era buen mozo y me hablaba de la vida como si no estuviese viviendo.
-Discúlpame pero seré sincero, eres linda y bastante
Mi cerebro lo transmitió rápidamente pero ya no podía, qué le pasaba a este chico qué buscaba acaso en su país las cosas se decían así por así a una extraña y con ese aire de “sinceridad” que tres minutos más y sé que ya le creía todo-Que fácil de convencer no soy, pero por él me convenzo  rápido y ojalá algún día logré entender lo que me pasa con Gabriel 
-No me dirás nada Fiorella
-No sé qué decir, no me hables con tanta seguridad por favor
-¿Estas nerviosa no?
-No
-Aun estas un poco roja
-Por favor, que seas lindo no significa que me provoques tantas cosas
-Tranquila, te explico y ojalá me entiendas
-Que sucede ahora
-No soy de Perú , soy Chileno y estoy acá viajando como te das cuenta mi vida no es estable , nada es estable en mi, no tengo dinero ni una casa ni ropa y a veces no sé dónde dormiré por eso es obvio que no puedo ofrecerte nada serio , tampoco quiero que me veas como un tipo que quiere algo libre, que te quiere solo en su cama  y solo quiere tu cuerpo ,contigo no quiero nada que tu no quieras ,te digo lo que te digo porque el tiempo para mi es valioso , no sé si mañana esté acá de nuevo contigo y menos aún sé si vuelvas a venir y volvamos a hablar si de nuevo estaremos solo , en verdad no sé nada de la vida.
-¿Me estas jodiendo? Mira Gabriel, si quieres un polvo conmigo no necesitas cursilerías se directo porque con palabreos y mentiras no llegas a nada.
Se quedó callado, me miro y caminó algunos pasos estaba desesperado se notaba
-¿Me respondes?
-¡Por la madre mía! ¿Tú no me crees nada no? Está bien, no me creas y no tienes porque
-Igual yo también quiero algo contigo, lo que sea pero quiero algo contigo y no importa si no dura o dura mucho
-Hablas enserio
-Muy enserio Gabriel, lo probable es que no te vea y no quiero dejarte ir ahora
Lo miré y no resistí besarlo, lo cogí del rostro y comencé a probar sus labios al inicio era suave muy suave, pero me cogió el culo y nos besamos más rápido, fuerte fuerte-Sentí miedo, lo solté, lo empujé y salí corriendo de ese parque. Así estaba, corriendo como loca sin importarme Isabela, el ridículo, Gabriel, el polvo, ni nada, me dio miedo-hay el miedo- esa palabrita que todos conocemos, esa que te hace frenar o en mi caso largarte en pleno beso por la nada misma del cosquilleo del cuerpo.
No puedo mentir, corrí hasta transpirar en pleno invierno limeño y llegué a un paradero aun no recuerdo si era Pershing o que calle y me subí a cualquier micro, todos me llevan a Javier prado. Quise tranquilizarme y me senté al lado de la ventana, ¿qué había pasado? ¿Por qué? ¿             Quién era? Ya estaba muriendo de ilusión, fue rápido corto intenso hermoso, suspiraba en la ventana y ya no podía quería sacar la imagen, la sensación de su beso y las palabras que me dijo-Me compré un chocolate-El celular me sonaba, no podía responder aunque fuese Isabela , que explicación le daría “salí corriendo de miedo , de pasión , de amor “( no sé por qué salí corriendo) y así con mil preguntas en la mente , con la cobardía de la huida  traté de poner mi mente en blanco mirando a la gente , los carros ,las tiendas y todo lo que estuviese ante mis ojos y así con mis esfuerzos de olvido el tiempo se hiso pasajero, bajé del micro y tomé un taxi hasta el departamento. Siendo sincera, no comí nada, no bebí nada hasta la mañana siguiente que llamé a Isabela para pedirle por favor que me encontrara en el parque cerca a Salaverry, hice mis cosas con mayor normalidad el miedo no lo tenía o bueno se escondió, estaba decida a volver al lugar a esa esquina frente al grifo y buscarlo darle la explicación que no me pedirá pero que quiero que sepa. Ya era cuatro de la tarde, Isabela me llamó para confirmar si en verdad volvería y le dije que sí, no dejaría a ese chico así por así mientras pudiera tenerlo y volvería a verlo, paré un taxi y le indiqué dos cuadras antes del grifo, quería caminar algo y estar más tranquila. El tráfico estaba tranquilo, llegué rapidísimo y llamé a Isabela, la vería en el parque pero a Gabriel lo vería antes, me baje y ya me temblaba las manos y saqué un cigarro solo uno y me calmaría- seguí caminado y rápido – lo ví de lejos sentado tomando Coca Cola cuando no pude dar un paso más, había una chica sentada ahí con él y saqué valor para caminar y ver mejor, cuando él se paró  y la jaló de la mano cogiéndole la mejilla, la besó…
Ya se deben imaginar lo demás, no puedo negar que no lloré y lo bueno que no fue bastante pero me hice la fuerte la dura la fría, ahí me detuvo el tiempo y el miedo me hablaron en el silencio, yo no quería ya nada solo en stop al latir del corazón, el engaño a mi visión pero la razón le gano a todo lo que soñé en la noche anterior. Ahora que recuerdo a Gabriel, siempre guardo silencio y ni la música acompaña mis pensamientos, quizás era mas cómodo vivir engañada por no regresar pero pasó y a pesar que fue hace dos años, a pesar que fue un beso, unas cuantas palabras, el sabor de la mentira descubierta y el engaño consumado siempre dolerá aunque sea un poco cada vez que lo vuelvo a pensar. ¿Qué será de su vida? , ¿quién sabe? y puedo decir que quise volver a pasar por ese lugar pero faltando una o dos cuadras me regresaba no quería ver algo que me “explicará” aquél beso a esa chica o empeorará lo que ya estaba mal en mi orgullo , en mi ser , en mi dignidad de mujer ;felizmente ese día Isabela me llamaba constantemente para saber si estaba en esa esquina con él hablando de lo que pasó pero solo le dije que viniera rápido y si pudiera corriendo a buscarme donde estaba , yo me sentía mal como una adolescente dejada después de su primera vez  y no podía moverme del lugar, el cuerpo estaba en shock y la mente se tardaba de procesar y poner el orgullo como medio de defensa.
Ayer vi a Gabriel, pero en Angamos, estaba regresando de la universidad y me tocó la luna del auto. No hice nada, no volteé y a pesar de tener el semáforo en rojo aceleré lo más veloz que pude y gracias al cielo no se me cruzó nada ni nadie en el camino.