Hoy cumplí ya dieciocho es una
sensación rara quizás para algunos sea algo normal que los años pasen y que
crezcamos más y más , con más libertades y más responsabilidades, pero siempre
y no sé desde cuándo una noche antes de mis cumpleaños me pongo triste muy
triste, es tal vez penoso e ilógico , pero es una sensación confusa, no es que
no quiera ni crecer ni madurar es sólo que tengo miedo de decepcionar a los que
me aman y esperan muchas cosas de mí y sobre todo y ante todo decepcionarme a mí
por no llenar mis expectativas y por haber sido cobarde ante las decisiones de
mi vida, por eso nunca me arrepiento de nada y no le huyo a nada que me pueda
hacer feliz aunque más de las veces me he caído y he terminado llorando sin
control pero luego pasa el tiempo y en esas mañanas que despiertas y no hay
nadie más que tú y el silencio, empiezo a recordar cada cosa que hice y cada
locura que me mandé y sonrió es una buena señal de que no me arrepiento, eso me
hace sentir mejor con más ganas de seguir viviendo así como lo hago , con esa
mezcla de sensibilidad y pasión, esos ratos de tristeza y de furia ante la
vida, con esa tranquilidad de ver un buen cielo un bonito mar y disfrutar el
viento, con ese motivo de disfrutar cada momento sin esperar otro ni pensar en
el final y aunque muchas veces terminas moqueando con “el porqué lo hiciste” y
pidiendo retroceder el tiempo o que se repita sin nunca entender que todo pasa
por algo aunque ese algo ilógicamente no lo entiendas cuándo quieres sino
cuando debes. Bueno volviendo al punto, tengo miedo de que el tiempo se pase y
yo no haga nada conmigo tengo miedo a no encontrar lo que espero y por eso
estoy dejando de esperar, quiero que la vida me sorprenda y aunque siempre lo
hace quiero que sea de una manera mejor aunque la vida no te permite caprichos
y cuesta entenderlo pero soy una aficionada al intento, las cosas no son como
quieres son como tienen que ser y tu voluntad no es la única existen millones
de personas con distintas aspiraciones que chocan y rebotan con la tuya, es
difícil vivir, nadie dijo que fuera fácil pero muchas veces no todos pueden y
se quedan ahí donde amanecen y todos sus días se vuelven Lunes, lastimosamente
el tiempo y el estilo de vida que mayormente se manifiesta es triste, no es lo
que quiero, no quiero estar todo el día en una oficina en un solo lugar , con
la misma gente y me da miedo llegar a un punto dónde no tenga el valor para
cambiar las cosas donde aparentemente sea tarde para todo aunque la realidad es
que siempre se puede cambiar y nunca es tarde, creemos lo contrario porque nos
ahogamos en la cobardía.
Por otro lado, nadie me debería
entregar regalos ni felicidades sino al contrario yo debo de felicitarlos y
darles quizás obsequios a pocas personas que de verdad me conocen, porque si se
tomaron el tiempo de escucharme, entenderme y saber cómo soy y hasta donde
puedo llegar que tan mala persona y que tan noble puedo ser es porque han sido
muy pacientes, muy sabios y muy comprensivos, porque yo no soy fácil de
entender y me gustaría serlo , me gustaría ser fácil de entender de explicar
pero lastimosamente es lo que tengo, lo que soy y estoy amando mi manera de ser
porque esto me hace especial, distinta y aunque no todos puedan verlo yo me
quiero aunque hayan noches que me odie infinitamente porque soy así pero sé que
luego de dormir volveré a quererme más que antes más que ayer; quiero que sigan
aquí a mi lado todas esas personas que aman mis defectos y las cuales me hacen
ser mejor persona no quiero que se vayan pero esas decisiones no dependen de
ellos ni de mí, depende de bueno no sé de qué dependerá. Sin embargo, yo no
puedo hacer nada contra el pasar de los días el tiempo se va y ni ayer ni
mañana existen, no hay un stop ni un avanzar no hay nada todo corre y el reloj
no perdona. Yo sigo aquí a pocos minutos de tener oficialmente dieciocho, estos
años han pasado tan rápido y he vivido tanto que a veces un poco de
tranquilidad me altera pero es bueno, un poco de todo es bueno y ahora me toca
esto, estar aquí, seguir escribiendo y alegrarme por lo que siempre ha estado y
nunca me detuve a disfrutar.
