
Pasaba las noches de insomnio en el parque fumando marihuana al aire libre, recordaba cuando se ilusionaba y hoy las mentiras le rompieron el alma, su nula confianza lo motivaba a no dar pie al juego no daba el paso no avanzaba con nadie .Gustavo, estaba ahí como otra noche como otro día más en el mismo lugar con el cigarrillo en la misma mano gastando tiempo en mirar al vacio con el punto de esperanza gris ;un gato maullaba en el árbol más viejo y los pájaros se acurrucaban bien adentro .El frio de Junio congelaba a cualquiera, estaba en Lima tan tétrica y nublosa ,pero este tipo parecía no conocer lo gélido con solo un polo rojo ,como el color de sus labios, ya viejo y desgastado se apoyaba en el muro mirando el pedazo de luz que lo amortiguaba ,una estrella al este; tomaba aire ,la hierba se le había acabado y va caminando relajando su cuerpo sonriendo al viento acercándose a la pileta ve su reflejo ,de esos ojos miel callo una lagrima y tocó su boca un hilo de sangre desbordaba su mentón. Se había mordido pero no sintió el dolor, extraño! Que podíamos esperar él era así. Sintiéndose solo, ya era suficiente por esa noche ya era suficiente sentirse carga para sí mismo ya era suficiente tener que cargar con la ignorancia de su familia ya que se alejo de todos para querer sentirse especial; cojudeces de por sí era querido confundió la felicidad con la admiración. Regreso a su casa, sus padres eran divorciados ya hace más de dos años su madre tenía un nuevo compromiso en Argentina y su padre fue cambiado a Colombia, solo contaba en cierta forma con su hermana una traductora que de por sí entendía la mayoría de idiomas pero no el idioma del amor, ese que tan solo se siente sin palabras. La familia moderna, para ir minimizando culpas decidió dejar la casa al cuidado de Gustavo, comprarle un auto para evitar la incomodidad de los micros y enviarle una cantidad entre ambos suficiente como para tener una vida estable en la universidad, ellos verían a su hijo solo en navidades, fiestas patrias y si el tiempo lo permitía en su cumpleaños; dichosa la vida de este joven dichoso lo cómodo al alcance puedo asegurar que cada persona desea algo así. Ya eran cerca de 1 de la mañana este muchacho bien parecido sentía que hasta con la ausencia de cuerpos se sentía acompañado, se regreso a su casa no tan lejos del parque y subiendo las escaleras a su cuarto vio el celular en la mesa principal contenía dos mensajes y 5 llamadas perdidas, Sofía, la muchacha del fin de semana pasado. El prototipo de vida en un universitario, fiestas y mujeres, estaba tan aburrido que solo le envió un mensaje de cortesía: Sofí ando estresado por la u, te llamo mañana. Cuídate. Solo se lanzo bruscamente a su cama, sé tapo y durmió como amaneció con la misma ropa cómoda del día anterior; nunca entendió la definición de pijama, solo sabía que era algo confortable para dormir y en ese momento lo que tenía puesto era bastante confortable.
Continuará(?)...
