domingo, 17 de abril de 2011

Por ahora está


Estaba perdida, corría y no sabía a dónde pero había mucho silencio aunque el sol aun brillaba demasiado yo tenía frío, miedo y todo lo que me hacía sentir insegura. Me senté en una piedra a llorar, lloré como nunca sin encontrarle sentido al llanto y vi al frente mío, no tan lejos, a mi mamá ahogándose  y es cuando corrí más que antes y mucho más rápido de lo que pensé para salvarla, ella de pronto estaba bien salía del agua como si esta fuese cualquier orilla, aunque yo seguía llorando sin pena aparente sin motivo alguno, mi mamá desapareció y yo desperté.
Había dormido más de dos horas, no fue mi peor pesadilla ni mi peor miedo, pero dentro del sueño sentía un sentimiento horrible y al verme a oscuras en silencio con la puerta cerrada, seguí llorando. Es cuando recordé que hace mucho no lloro y lloré mas al pensar por qué fui tan débil ,por qué me hice tanto daño ; no supe que pensar me envolví en sábanas y abrasé peluches que siempre estuvieron conmigo escuchándome decir cuánto maldecía al mundo por todo ,cuanto renegaba de mí ,cuanto no me quería, ellos fueron los amigos con los que fui más sincera y ahí seguían a mi lado sintiéndome reír y llorar de nuevo. Tenía que salir de ese hueco de mi mente que me recordaba lo que no era ni volvería a ser, abrí el celular y sin creerlo ya eran siete de la noche, tuve que salir al cajero. Así buscaba cualquier polera para abrigarme ya que sentía que el frío calaba mis huesos, ni siquiera me lavé la cara ni me vi al espejo vanidosamente, en esos día me importaba muy poco que transmitiera solo bastaba estar bien, sentirme cómoda y feliz fui avanzando hacia la puerta y la noche se me plagó de estrellas, donde la luna era el punto de esplendor y yo la espectadora fiel desde que puedo recordar. Avancé rápido más que nunca, la calle por donde vivo siempre fue solitaria, tranquila e iluminada y espero que lo siga siendo solo el bullicio de los autos la perturbaba pero a pesar de todo aquello, tenía miedo y un miedo estúpido digno de alguna desequilibrada mental ,ya no lo era porque me consideraba casi normal pero sé que después de todo lo que viví que no fue lo peor de todo pero tampoco lo más lindo uno nunca puede terminar en los parámetros normales siempre te queda alguna huella que te hace ver a donde no debes volver , en eso entendí que lo que sentía era uno de mis incontables ataques de pánico , ansiedad o llanto ; nunca supe que era y no tengo tiempo para ver al psicoterapeuta porque está más ocupado que yo y yo no quiero mirarlo, así es como necesitaba un cigarro solo uno y ya era más de una semana que lo dejé ,pero justo era el instante para darle una piteada fuese lo que fuese marlboro, lucky o pall mal ,yo desea uno y no lo tuve ,no lo encontré y no tenía plata pero aun podía seguir ,podía relajarme sola pero no supe cuando fue el momento que mis ojos se llenaron de lagrimitas ,estaban rebalsando y ya sin creerlo rodaban por mis mejillas junto a un viento fuerte que me despeinaba comencé a llorar mientras caminaba, caminaba con la mirada al piso y tenía los cordones de mis zapatillas sin anudar, me inclino y hago el respectivo nudo perfecto que desde chiquita aprendí en el colegio pero me asusto más porque siento una sombra que se acerca a mi ,me toca la cabeza y me sonríe. Era él, Joaquín Campos, me sonrió por segunda vez y me toco las mejillas mojadas de lágrimas.
-¿Qué te pasa? ¡Párate! ¿Estás bien? , dijo
-Hola, no nada que ver estoy bien. Gracias pero nada malo pasa
-Cómo que nada malo pasa, mírate estas llorando.
Me paré completamente y él se sentó en la fila de la vereda, me senté a su lado pero es cuando sentí su brazo encima de mi hombro y me acariciaba el cabello, yo disfrutaba de eso de él a mi lado de encontrarme curiosamente en la calle ,bueno tengo que confesar que siempre me contaba que me veía por ahí pero más allá de eso nunca preste atención a sus comentarios ,ese era el momento que agradecía por haberme encontrado y haberme abrazado mientras yo negaba necesitarlo pero no me oponía a ello. Soy una sínica emocional, me gusta, como vuelvo a recordar, me perdía en su abrazo y sentía su mano en mi cabello, me miró lo miré, sonrió sonreí pero no lo besé, bueno no nos besamos; tan solo procedió a tocarme la mejilla presionando mis cachetes hacerme sonreír una vez más tontamente.
-Qué bonita te ves cuando me sonríes así.
-¿Así? ¿Cómo así?
- Tan sinceramente, cuando me dejas ver lo tierna que eres.
-No me vengas con cojudeces, no te aproveches. Estuve llorando pero no hipnotizada
-Nunca puede entender desde que te conozco, por que te reflejas fría y dura pero yo sé que no eres así.
-No confundas frialdad con no hacerse problemas, también siento pero no me miento.
-¿no te mientes?
-Me refiero a que sé que siento que es real y cuando me ilusiono. Dejemos de hablar tengo que irme.
Caminé, él me siguió
-Espera!
-¿Qué pasó?
-Quieres que camine contigo
-Claro, pero si no hablas
-Bueno
Así avanzamos dos cuadras, en silencio. Cuando el prendió su cigarro y como ya sabemos yo quería uno, tuve que hablar para pedirle, no me lo negó creo que no se atrevería. Llegué al cajero , ya más tranquila y con la suerte de saber que apareció , me hubiese gusta conocerlo antes ,mucho antes puede tan solo para que aparezca como superman cuando estoy por caer me haga sonreír ,me abrase y se quedé en silencio; sin embargo no pasó así lo conocí tres años más tarde y estaba contenta, quiero tener claro que no lo quiero y no me quiere , me gusta pero me disgusta aceptarlo , es coqueto y no quiero pensarlo pero sea como sea estuvo ahí ,conmigo sin pedirlo pero aun asi agradecida.
Mañana lo veré , mañana seguirá a mi lado como amigo en una risa como desconocido en el silencio pero sé que estará en algún momento de mi día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario